Biopol
 

¿Un nuevo modelo organizativo de respuesta a la crisis económica?

Publicado en La Vanguardia el día 2/08/2010. Texto íntegro.

 

La globalización y la crisis han provocado un cambio cultural en el entorno empresarial que ha llevado a la compatibilidad entre competencia y cooperación. Las estrategias tienden a centrarse en la necesidad de disponer de talento e ideas innovadoras capaces de ser llevadas al mercado. Este nuevo ciclo económico-social, donde maximizar las oportunidades de los ciudadanos y hallar una actividad que potencie la innovación y nuevas formas de gestión de la investigación es condición sine qua non, ha originado también un nuevo modelo de organización económica: los cluster.

Los cluster, un modelo de desarrollo que se articula territorialmente y se basa en la cohesión social, promueven la transferencia de conocimiento entre los diversos agentes públicos y privados y ayudan a las empresas a reinsertarse en un escenario productivo, tecnológico y comercial altamente volátil y cambiante para competir en un mercado ampliado e internacionalizado. Basados en la integración, las alianzas, agrupaciones y las infraestructuras, los cluster buscan combinar los esfuerzos individuales de las empresas e instituciones para que el conjunto de éstos sea mayor que la suma de las partes. Como son pocas las empresas que pueden reunir todos los elementos para el éxito, las economías de escala y la especialización en un cluster hacen compatible cooperación y competencia en un entorno de conocimiento mutuo.

Buscar la proyección internacional en este entorno altamente competitivo lleva a bioclusters como Biopol’H, un espacio entorno al Hospital de Bellvitge, el Instituto Oncológico de Cataluña, el Campus de Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona y el Instituto de Investigación Biomédica (IDIBELL), a constituirse en centros de excelencia y a diseñar líneas de especialización y rasgos diferenciales. La especialización dentro del campo de la biomedicina y las ciencias de la salud y la orientación hacia fases de investigación y/o producción determinadas previene la saturación del mercado. Por otra parte, las alianzas estratégicas entre parques científicos y clusters ayudan a profundizar en la complementariedad y la cooperación. Valga como ejemplo la colaboración entre el PCB y Biopol’H, que reside, a grandes rasgos, en que el primero centra su actividad en la molécula y el segundo, en el paciente y en la interrelación y proximidad entre empresa, grupos académicos clínicos y preclínicos, para que ambos consigan un mejor aprovechamiento de los recursos y puedan emprender acciones comunes.

Poder competir en un escenario internacional e intentar que el todo sea mayor que la suma de las partes implica no competir territorialmente, sino por proyecto. Hace falta sumar esfuerzos, hace falta voluntad y confianza de todos los actores involucrados en crecer y crear en conjunto, en diseñar líneas estratégicas complementarias. En resumen, colaborar para ser parte de la competencia global.

 

Ramon López i Lozano

Director Biopol’H

 

 
 
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